Gonzalo Fanjul: “Para el imaginario colectivo, la salud ha dejado de ser un gasto para convertirse en una inversión”

Gonzalo Fanjul es investigador y activista contra la pobreza. Actualmente dirige el área de análisis de políticas de ISGlobal e impulsa la Fundación porCausa (periodismo e investigación contra la pobreza). Es investigador asociado para migraciones del Overseas Development Institute (ODI) de Londres, así como del think tank español CIECODE, y escribe habitualmente para organismos internacionales como UNICEF. 

La pandemia actual: ¿reto u oportunidad para los think tanks?

El reto –económico, político, institucional– tiene pocos precedentes. Al mismo tiempo, la experiencia demuestra que los shocks colectivos de este tipo permiten plantear transformaciones poco habituales. En ese proceso los think tanks juegan un papel clave como generadores y promotores de ideas y alianzas.

¿Qué papel ha asumido ISGlobal como centro de investigación en temas de salud pública desde que la OMS declarara la COVID-19 una pandemia mundial?

Nuestro papel de traslación de la ciencia a la política, la práctica privada y el debate público se ha visto plenamente justificado durante la pandemia. Divulgamos investigación con propuesta a través de una serie dedicada de papeles que ya lleva 20 números; promovemos e influimos conversaciones claves como la del desescalamiento, la vuelta a los colegios o la vacuna; hacemos influencia a los responsables de la administración para mejorar las políticas de respuestas; generamos alianzas con actores dentro (Iniciativa El Día Después) y fuera de nuestro país; y, claro está, hacemos un esfuerzo grande de divulgación en medios y foros.

¿Qué ha hecho diferente y por qué?

La diferencia fundamental no está en la naturaleza de nuestro trabajo o de nuestras herramientas, sino en la magnitud e impacto de lo que hacemos, porque todo se ha multiplicado. Sí hay un cambio sustancial: los científicos con los que trabajamos han descubierto la importancia fundamental del papel de la traslación y los think tanks y están mucho más dispuestos a dedicar parte de su tiempo a estas tareas.

En general, ¿cuál cree que debería ser el papel de los think tanks en la gestión de una crisis como la actual? 

El que estamos cumpliendo y que he explicado antes. Precisamente por esta razón, la debilidad de este sector en España ha supuesto un lastre para la respuesta de las instituciones y la calidad del debate público.

«Nuestro papel de traslación de la ciencia a la política, la práctica privada y el debate público se ha visto plenamente justificado durante la pandemia»

«Los científicos con los que trabajamos han descubierto la importancia fundamental del papel de la traslación y los think tanks y están mucho más dispuestos a dedicar parte de su tiempo a estas tareas»

Se suele decir que después de esta crisis pandémica ya nada será como antes. ¿Qué cambiará en el mundo a partir de ahora?

En lo que toca a salud global, nada será lo mismo durante mucho tiempo. Para el imaginario colectivo, la salud ha dejado de ser un gasto para convertirse en una inversión. Y todos somos más conscientes de por qué la salud es un bien público global de la que depende nuestro bienestar, nuestra economía y nuestra seguridad. 

En términos más amplios, mi experiencia durante estos meses es que actores diversos se han dado cuenta de la oportunidad de trabajar juntos y de la necesidad de innovar, además de promover agendas políticas.

En un mundo interconectado y con tanta información, sobre exposición a la información y ruido, ¿qué estrategias de comunicación utilizan los think tanks más influyentes?

No es fácil, porque la naturaleza de los think tanks (al menos, de los buenos) es ofrecer argumentos racionales y contrastados, en un debate irracional, parcial y mentiroso. Pero creo que están haciendo un esfuerzo por involucrarse más en redes, apoyarse más en material audiovisual y utilizar un lenguaje accesible para otros públicos.

¿Los think tanks en España están infrautilizados? 

Depende, francamente. Los que funcionamos bien estamos exprimidos, diría yo.

¿Cuáles son los retos que tienen por delante los think tanks en España? 

El primero es existir, porque nuestro país tiene un ecosistema de think tanks muy primitivo para el desarrollo de nuestra sociedad. 

«Los [Think tanks] que funcionamos bien estamos exprimidos, diría yo»

Fuera de eso, creo que la comunicación sigue siendo un reto importante, así como la credibilidad social y ante los medios, que por alguna razón sigue estando más en un sector académico antediluviano. El prestigio social permitiría atraer recursos económicos y talento, lo que a su vez aumentaría la influencia de nuestros centros. Porque la financiación sigue siendo un problema fundamental para todos los centros que no dependan de un gran donante.

¿Qué ha aprendido en esta crisis?

Lo mucho que pueden dar de sí 14 horas diarias de trabajo durante meses. Y no me ha gustado.

Marta Guasp Teschendorff